Año Nuevo ¿Vida Nueva?

El Observatorio sobre la Violencia y Convivencia en la Escuela, como todos, personas e instituciones, aspira a que el nuevo año que tenemos ad portas deje de ser una mera esperanza en los deseos de los que esperan algún cambio a la pesadilla de la violencia cotidiana de las escuelas, aún a  sabiendas de que  se trata de una tarea sumamente compleja. Por eso, al comprender lo  complicado de la situación, no podemos dejar de recordar  al inolvidable Mario Benedetti que decía “La esperanza  nos aguarda, pero en un abismo”, y sobre ello queremos reflexionar y declarar nuestra propuesta frente al bullying para el próximo año.

Muchos se han habituado a la idea de que los verdaderos cambios sociales, que se limitan a los hechos materiales, son obra de los gobiernos bien enrumbados, mientras que las transformaciones humanas son proezas personales que dependen exclusivamente de la voluntad de las personas. Entre ellas ha sido comprendida la preocupación del bullying, fenómeno que durante el año que culmina ha merecido un desborde de recomendaciones para su eliminación, todas ellas a tono con lo dicho líneas arriba: corregir a los agresores y demandar a los padres mayor control sobre los hijos turbulentos y disruptivos, para lo cual contarán con la ayuda de representantes simbólicos de la autoridad social. La falta de recursos económicos para invertir en educación es el otro argumento que se invoca siempre en estos casos y que todos reconocemos como legítimo.

No es nuestro propósito el de filosofar o especular sobre las dificultades del Estado en su obligación de atender y proteger los derechos a la seguridad física y psicológica que tienen los niños, niñas y adolescentes en las escuelas  y en la vida. Lo que creemos es que  el Estado debe priorizar la primera infancia, la niñez y la adolescencia e invertir los mayores recursos en  la educación de todos ellos, con lo que estaría cumpliendo a cabalidad  los mandatos constitucionales a los que esta obligado. Definitivamente  no sentimos que debamos sumarnos a las justificaciones que se esgrimen para seguir postergando indefinidamente la salud social, la calidad de vida y la seguridad de los estudiantes en nuestras escuelas.

Hace algunos años, la destacada educadora e investigadora ecuatoriana Rosa María Torres, que llegó a ser Ministra de Educación del Ecuador, afirmaba que si los hijos de los presidentes, de los ministros, de los  altos funcionarios del estado y de las empres as privadas,  de  la  alta  oficialidad,  de  los  diplomáticos,  etc.,  estudiaran  en  colegios públicos, otra sería la realidad de la educación pública. Pero como esto no es así, el Estado no ha mostrado nunca interés en mejorar cualitativamente la realidad de los centros educativos públicos, los que se tornan más precarios  en materia educativa y deviene en crisol de insatisfacciones, frustraciones y relaciones de violencia entre estudiantes y docentes. Esto no quiere decir que la violencia y el bullying existen sólo en la escuela pública, sino que es en ella donde el Estado tiene las mayores responsabilidades sociales y, al mismo tiempo, es en ella en donde expresa con mayor crudeza su insensibilidad.

Lo que Benedetti nos quiere decir es que la esperanza es un sueño lícito a condición que comprendamos que para materializarla se requiere asumir compromisos y acciones sociales como la decisión de poner un alto a la indiferencia del sistema que secundariza y maltrata lo más sensible de la comunidad social como son los niños y las niñas; con ello   elaborar y proponer acciones alternativas a las que mediante la inequidad se imponen inmisericordes contra nuestros   escolares y, finalmente, la voluntad de que todos los padres de familia se incorporen activamente al proceso educativo. La prédica de la esperanza, sin decisiones y acciones, son un señuelo para la inmovilización y el conformismo. Leía recientemente en un muro del facebook la siguiente sentencia que compartimos con todos ustedes: ¿Dónde mueren los sueños?. En un lugar llamado miedo.

Por tales razones, el Observatorio pone a consideración de la comunidad su agenda sobre lo que debemos trabajar el año 2013 para que las escuelas empiecen a ser un espacio de mayor seguridad para los niños, niñas y adolescentes:

  1. El gobierno central debe destinar los mayores esfuerzos económicos y humanos para que las escuelas de conviertan en instituciones que ofrezcan seguridad y bienestar a todos los estudiantes, docentes y padres de familia.
  2. El gobierno central debe participar activamente en la Mesa contra el Acoso en la Escuela, que se constituyó en el mes de Febrero del año 2011 a iniciativa del Observatorio y que fue suscrita por la 1ra. Vice Presidencia del Congreso de la República, la DITOE del Ministerio de Educación y por una representante del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Humano.
  3. El Congreso de la República debe modificar la Ley 23330, del Servicio Rural y Urbano Marginal de Salud (SERUMS) para que se estipule que no menos del 50% de las plazas presupuestadas sean asignadas a centros educativos.
  1. El Ministerio de Educación debe programar una campaña de sensibilización y capacitación (no de información) a todo el personal docente y administrativo, quienes serán los más importantes agentes para el cambio que requiere la escuela.
  1. El Ministerio de Educación debe crear un Centro de Convivencia en la Escuela que se responsabilice de la elaboración, ejecución, control y evaluación de los programas de convivencia a implementar en todos los centros educativos del país.
  2. De acuerdo al mandato legal (Ley 29719 y DS 010-2012-ED)) los centros educativos deben contar con la presencia de por lo menos un psicólogo educativo, quienes al  igual  que  los  docentes  deben  ser  capacitados  en educación para la convivenci El Estado, en coordinación con los Gobiernos Regionales y Gobiernos Locales deben garantizar el cumplimiento de esta disposición legal.
  3. Según lo previsto en las disposiciones generales del Decreto Supremo 010-2012-ED, del 2 de Junio del presente año, es el Ministerio de Educación quien debe ocuparse de su ejecución, lo que no se está cumpliendo, pese a que la norma señala expresamente que la vigencia del Reglamento es al día siguiente de su aprobación. El Reglamento regula los pasos que deben seguirse para la implementación de la Convivencia en la Escuela y se hace impostergable que el Ministerio de Educación asuma esta responsabilidad.
  1. El Ministerio de Educación debe concertar alianzas con organismos civiles y profesionales para llevar adelante programas de investigación que permitan visualizar con mayor prolijidad los componentes del bullying, su dinámica y los recursos estratégicos para intervenirlo con mayor eficiencia.
  2. El Ministerio de Educación debe promover anualmente encuentros nacionales y regionales sobre el tema de la violencia y la convivencia en la escuela, los que deben convertirse en encuentros esencialmente participativos antes que discursivos.
  1. El Ministerio de Educación debe promover la publicación y difusión de estudios sobre el bullying y la convivencia, priorizando la elaboración de guías de información para estudiantes y padres de familia.
  2. El Ministerio de Educación debe concertar con los medios de información uncompromiso para el otorgamiento de espacios diarios para la realización de una campaña de sensibilización y orientación a la comunidad sobre el bullying y la convivencia (a través de mensajes, videos, viñetas, declaraciones de profesionales y líderes de la opinión, etc.)
  3. Los canales del Estado y del Congreso de la República deben contar con unaprogramación semanal sobre la Convivencia en la Escuela dirigida a toda la comunidad, la que debe estar a cargo de la Dirección del Centro de Convivencia en la Escuela.
  1. La Escuela para Padres debe convertirse es una actividad participativa y dedebate sobre temas concretos y con recomendaciones puntuales en donde se aprenda que hacer y no solamente saber. Su periodicidad debe ser mensual y comprometer a ambos padres de familia.
  1. El mes de Febrero debe estar destinado a la capacitación de docentes, directivosy funcionarios, los que deberán estar aptos para hacer ese mismo trabajo en estudiantes y padres de familia al inicio del año escolar 2013.
  1. Al inicio del  año  escolar  cada  UGEL  debe  tener  preparado  un  proyecto  de Convivencia en la Escuela aprobado por la Dirección de Convivencia en la Escuela, el mismo que debe empezar a aplicarse en cada uno de los centros educativos.

 Julio César Carozzo C.                      Luis Zapata Ponce

Presidente                                       Secretario

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