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Estimados amigos, nos complace hacerles saber que el libro "Autoridad y Liderazgo educativo", de Alejandro Castro Santander, que contiene el artículo ¿Es suficiente legislar el bullyng? La Ley en el Perú, de Julio Cesar Carozzo C., Presidente del Observatorio, será presentado en el próximo Congreso Mundial sobre la Violencia en la Escuela a celebrarse en Lima.

Compartimos con ustedes la participación de nuestro Presidente en la Semana Matonismo, ¡NO MÁS! realizada en Costa Rica del 3 a 7 de agosto de 2015.

El artículo se interesa en examinar las causas de la existencia de los llamados espectadores en el bullying (o acoso escolar entre iguales) y, en particular, hurgar en el porqué existen grupos de estudiantes que muestran una preocupante indiferencia cuando presencian el maltrato y abuso que se comete contra sus compañeros, algunos de los cuales, incluso, actúan aprobando y alentando al victimario sin importarles el sufrimiento de la víctima. También tenemos la intención de proponer las recomendaciones que sean necesarias para desmontar el llamado código del silencio que impera en las situaciones de bullying y acoso escolar.

Los espectadores y el codigo de silencio 5ta edicion
 
[gview file="http://www.observatorioperu.com/2015/Agosto/CAROZZO-LOS%20ESPECTADORES%20Y%20EL%20C%C3%93DIGO%20DEL%20SILENCIO.pdf"]

El 6to Congreso Mundial sobre Violencia en las Escuelas y Políticas Públicas fue organizado por el Ministerio de Educación y encargada  a los responsables de la oficina  de Estrategia Nacional contra la Violencia Escolar, dependiente de la Dirección General de Desarrollo de las Instituciones Educativas. En suma, estamos estableciendo que este gran evento internacional estuvo a cargo de los responsables de la política educativa en el país, el Ministerio de Educación, quienes tienen capacidad de tomar decisiones en materia educativa, del mismo modo como lo vienen haciendo autorizando cuantiosas partidas económicas para la construcción  y refacción de la estructura de los colegios.
En estas condiciones, nos parece, esta Declaración suena a puras consideraciones que se esgrimen para no resolver nada. El Ministerio de Educación ha tenido la oportunidad de anunciar -no de declarar- concretas medidas de prevención para la mejora del clima de convivencia en la escuela y comprometer a las importantes instituciones y personalidades que asistieron al evento, a difundir y defender el derecho de los niños y adolescentes a una educación con seguridad y calidad de vida. Expresar su compromiso para cumplir a cabalidad  los lineamientos previstos en el Reglamento de la Ley 29719, que los viene ignorando descaradamente,  promover la creación de un Ente Internacional que proteja los derechos humanos de los niños y adolescentes en las escuelas y frenar el sostenido daño a la persona que las instituciones educativas vienen causando a todos los escolares, pudieron haber sido algunas de sus propuestas. Pero no, el éxito del evento se ha medido por la cantidad de invitados internacionales y nacionales, por el número de ponencias presentadas y por la masiva concurrencia de invitados que inundó el auditorio, más no por las tareas y compromisos que se deben ejecutar. Una nueva desilusión para quienes tenían grandes expectativas en lo que se puede alcanzar en este tipo de encuentros, pero también es una confirmación de que el Ministerio de Educación no tiene mayor interés en que los escolares de nuestro país se eduquen para la vida. Es suficiente que se les prepare para el mercado.