El silencio en el bullying

En reciente Mesa de Trabajo el Presidente del Observatorio sobre la Violencia y Convivencia en la Escuela, Julio César Carozzo C. señalo lo siguiente; El silencio sigue siendo el mejor aliado del bullying, es cierto, pero ¿a cual de los silencios debemos referirnos?, ¿la de los estudiantes (agresor, víctima y espectadores); la de las instituciones educativas que son renuentes a aceptar su existencia en las escuelas;  la de las autoridades educativas y del Estado;  la de los docentes;  la de los padres de familia,   la de los medios de comunicación de masas o  la de la sociedad?

Es cierto que siendo el bullying una relación de violencia entre estudiantes, entre iguales; el silencio que se debe abordar es el referido a los actores directos e indirectos  del acoso entre iguales. También es cierto que el bullying rebasa con largueza el espacio escolar y su connotación es social antes que educativa, tanto porque su expresión reconoce condicionamientos  de factores extra escolares (familia, contexto social, medios de comunicación) , como porque su encaramiento responsable requiere de actores del Estado (nuevas políticas educativas que privilegien la convivencia y recursos económicos, técnicos y humanos debidamente financiados), de las familias y de la comunidad toda)

El pertinaz silencio del Estado y su mezquindad para priorizar la seguridad de los niños, niñas y adolescentes en las instituciones educativas, es tan o más letal que el que proviene de los escolares. Las autoridades educativas que se empecinan en negar la existencia del bullying en sus instituciones, por miopía o mercantilización, agravan la situación de las víctimas con una violencia institucional contra aquellos, a quienes desconoce sus elementales derechos a la seguridad y el bienestar. Por su parte los medios de información se animan a tocar el tema sólo cuando un escolar se ha suicidado o ha muerto a consecuencia de la golpiza de sus compañeros, y los padres de familia de los agresores se muestran soberanamente insensibles de lo que padecen las víctimas. ¿Estos silencios deben ignorarse y acrecentar inmisericordemente la indefensión de las víctimas?

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Julio César Carozzo Campos

Julio César Carozzo Campos

Fundador y presidente del Observatorio. Past Decano Nacional del Colegio de Psicólogos del Perú. Autor de numerosos libros y artículos sobre la convivencia publicados en Nueva York, México, Costa Rica y el Perú.
Julio César Carozzo Campos

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22 thoughts on “El silencio en el bullying

  • 16 agosto, 2014 at 5:35 pm
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    Sabemos que el bullying es una forma de caso escolar y esta forma de acoso es aún más resaltante cuando nos referimos a los autores principales para que se de el bullying, el agresor, la víctima y los espectadores; tanto la víctima como los espectadores se convierten en cómplices al permanecer en silencio ante un tipo de agresión, adicionando a la víctima un mayor sufrimiento ante la insensibilidad de los espectadores.
    Estas conductas existen porque el sistema social no tolera ni permite la denuncia contra toda forma de relaciones sociales. Asimismo, sabemos que en las Escuelas el problema del Bullying se da desde hace muchos años atrás, tolerando muchas formas de maltrato, donde los espectadores prefieren no meterse donde no los llaman, se hacen de la vista gorda o dicen que es mejor no meter las narices donde no nos llamen.
    A todo esto se conoce como el llamado código del silencio, donde prima la pasividad, la indiferencia, la complicidad y el silencio.

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  • 17 agosto, 2014 at 1:07 am
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    Muchas veces no solo los espectadores guardan silencio ante situaciones de bullying producidas en las instituciones educativas sino los mismos miembros de la institución no quieren ver, oír, y se quedan mudos antes los casos ya sea por el prestigio de la institución o por evitarse un problemas más como manifiestan.

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  • 17 agosto, 2014 at 4:39 pm
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    Si bien es cierto que el mejor aliado para que el bullying se desarrolle es el “silencio”, sin embargo este silencio viene desde dónde empieza la pirámide , es decir, desde las propias víctimas, el agresor y los observadores. Incluso muchas veces la comunidad educativa lo observa y mientras no exista un víctima de muerte, siguen en silencio. La comunicación , el expresar, el poder la palabra al denunciar al agresor va desde las víctimas, observadores, comunidad educativa , hasta alcanzar ser escuchados por las autoridades pertinentes. No hay excusas ni justificación alguna para que una institución educativa, docente o padres de familia permanezcan en silencio ante esta situación, pues pasan a ser cómplice de este acto de violencia.

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  • 17 agosto, 2014 at 4:48 pm
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    En nuestra vida tenemos diversas oportunidades para detener el bullying, pese a que desempeñamos diversas funciones en la sociedad. Madres, padres, docentes, directivos, medios de comunicación pueden ayudar a solucionar el tema en base a la prevención y el diálogo. Dar consejos, mejorar la convivencia, generar canales de diálogo y también reforzar las habilidades sociales de los alumnos ayudarán a que los mismos puedan afrontar estas situaciones y no se vean inmersos en estos problemas.

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  • 17 agosto, 2014 at 6:25 pm
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    Como dice GANDHI “Lo más atroz de las cosas malas es el silencio de la gente buena”. Nuestro país es un país con altos indices de corrupción, generado por el SILENCIO. Sabemos que mucha gente esta cometiendo delitos y no lo denunciamos ¿Qué hacer? desde la escuela crear oportunidades como mesas de concertación, seminarios, encuentros entre estudiantes donde puedan dar sus opiniones y soluciones a los problemas que ellos viven en las I.E. Los directivos tomen en cuenta esta información y así fomenten la participación de los estudiantes.
    Los padres deben de brindar un tiempo a escuchar a sus hijos.

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  • 18 agosto, 2014 at 3:32 am
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    Seria interesante indagar un poco mas en ese código del silencio. las relaciones de poder que son parte del bullying, suelen basarse en una especie de contrato implícito entre los implicados. Para que el cambio sea sostenible en el tiempo es necesario profundizar en ese contrato, y en la complejidad que ello implica. El silencio no es solamente “no hablar”, sino que responde a toda esa imposibilidad de poner en palabras lo que uno (agresor/a, agredido/a u observador/a) vive y siente.

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  • 19 agosto, 2014 at 4:31 am
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    No debemos callar ante un caso de violencia escolar, es bastante triste ver las noticias y enterarnos que un estudiante se suicidó por ser víctima de bullinyg o por defender a otro compañero, etc.
    Ante este tipo de situaciones, recién surge la preocupación por solucionarlo. Es deber de las autoridades de las II.EE estar pendientes del avance de los estudiantes, realizar el seguimiento ante casos detectados, si es necesario visitar los hogares acompañando al tutor y/o director y poder dialogar con los PP.FF. De esta manera, la comunicación entre la familia y la escuela se hace cada vez mas fuerte y esencial para ver las necesidades estudiantiles.
    Ahora tenemos el programa SISEVE que nos ayudará a reportar los casos de violencia escolar, promovámoslo en nuestras escuelas.

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  • 19 agosto, 2014 at 5:01 am
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    A mi parecer el callar o ser indiferente ante un caso de violencia es muy grave, puede ser por diversos motivos ( miedo) por parte de los observadores, estos mismos sin querer se vuelven cómplices de estos agresores al no reportar el caso ante las autoridades.
    No debemos ser indiferentes o pasivos ante estas situaciones, todos tenemos los mismos derechos y no debemos ignorarlos, mas bien debemos hacer que se respeten.

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  • 20 agosto, 2014 at 12:47 am
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    Es lamentable cuando recién nos enteramos por los medios que estudiante se suicidó por ser víctima de bullinyg o estudiante mato a otro estudiante por que le hacia bulliyng y se defendió enviándolo a la muerte. Lógicamente como medida de protección de los derechos humanos recién salen las autoridades estatales a mostrar su preocupación, pero la pregunta es que hacen las autoridades antes de que se de este hecho, simplemente nada solo están esperando que ello suceda para recién salir a los medios a mostrar su preocupación, y la otra pregunta los docentes o Instituciones Educativas están preparados para enfrentar el bulliyng. Pero de algo si es cierto que estamos en una sociedad donde cada quien jala trigo para su propio molino, sin importar la sensibilidad de los estudiantes, familiares y sociedad.

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  • 20 agosto, 2014 at 5:57 am
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    Está demostrado que si hay una participación activa, promoviendo el buen trato, realizando acciones de prevención e interviniendo oportunamente, las acciones de violencia, incluido el bullying, disminuyen. .

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  • 21 agosto, 2014 at 3:11 am
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    La perpetuación de muchas formas de violencia interpersonal se sustenta en el silencio de las víctimas, ya que muchas formas de violencia suelen ocurrir entre el agresor y la víctima sin la presencia de testigos . El acoso escolar es una forma de violencia en la que la presencia de los espectadores es una de las características sustantivas, lo que le otorga a eta tipo de violencia un componente adicional de sufrimiento para la víctima y un mensaje para los terceros para que se sometan sin resistencia.
    También están los espectadores, que son aquellos que presencian la agresión y la mayoría de las
    veces guardan silencio, con los que dan su aprobación al agresor y en ocasiones lo motivan a seguirlo haciendo.

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  • 21 agosto, 2014 at 4:08 am
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    Conocido como el código de silencio, el acoso escolar existió por muchos años atrás, pero hoy en día nuestro sistema esta carente de valores donde naturalizan la violencia como parte de un juego queriendo demostrar poder ante su víctima, los docentes se deben involucrar en los casos de violencia escolar, pedir ayuda a profesionales especializados no callar ni tener miedo o suponer cosas, trabajar más el tema en aula realizando tareas de prevención y promover el buen trato.

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  • 21 agosto, 2014 at 4:34 am
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    El silencio de las victimas, de los observadores, de los docentes, de los directores, y de los padres provoca la impunidad del agresor, reforzando esta mala acción, perpetúa la situación de sufrimiento de la victima. Debemos tomar medidas para cambiar esta situación: Realizar talleres de convivencia, desarrollar sesiones de habilidades socio-emocionales con los estudiantes, para que aprendan a ponerse en el lugar del otro, aceptar las diferencias, etc.

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  • 22 agosto, 2014 at 3:43 am
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    Lo leído me acaba de hacer recordar al video “La escalera de la violencia” , pues el silencio visto no solo de callar sino de evadir o justificar también es una agresión constante. Estos silencios no pueden ignorarse sino seríamos nosotros partícipes y cómplices de esto, para cambiar esto el sistema educativo debería hacer una labor preventiva trabajando los valores, utilizando en clase juegos de roles, literatura y recursos visuales que contribuyan a una mejor comprensión de esta situación. Los medios de comunicación deben de informar con propuestas de solución frente a un caso de bullyng y no solo en búsqueda de sensacionalismo ya que esto daña y también distorsiona.

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  • 23 agosto, 2014 at 8:36 pm
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    Si es cierto el silencio es uno de los comportamientos que hace que las situaciones violentas sigan ocurriendo en las escuelas, lo común es encontar directivos, docentes ,administrativos que trabajan en las centros educativos temerosos de reconocer ques hay situaciones de bulliyng en sus instituciones como si reconocerlo los hiciera culpalbes, lo que falta es darse cuenta que el silencio perpetua la violencia

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  • 24 agosto, 2014 at 8:12 am
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    Tenemos por un lado a la victima que por miedo no va a hablar por otro lado al agresor que no se va a acusar y por un lado a los testigos que tienen el gran rol de buscar ayuda para que pare el bullying por lo tanto se debe informar por cualquiera de todas las formas ya sea escrito o verbal, directa o indirectamente al tutor o al docente de mayor confianza o cercanía.
    Pero también hay docentes, directivos que priorizan el .prestigio del colegio y optan por guardar silencio es decir no consideran el interés superior del niño o adolescente.

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  • 25 agosto, 2014 at 3:00 am
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    En cuanto a la víctima o “bullee”, suele verse atrapado en sentimientos de miedo e inferioridad. La experiencia de ser acosado atenta contra su autoestima, y le hace perder confianza en si mismo. Por ende, tiende a aislarse y a dejar de percibir la escuela como un sitio seguro.Hay que mirar detenidamente a los niños que se aíslan, que lloran fácilmente, que evaden ir al recreo, o que se ven constantemente temerosos. Hay que estar atentos al tipo de bromas que se hacen dentro del salón, pues casi siempre reflejan al agresor y a las víctimas.

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  • 25 agosto, 2014 at 4:56 am
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    El silencio en el bullying es tan dañino como la agresión física por que la víctima por temor calla y se expone a todo tipo de agresiones porque no ha desarrollado bien sus habilidades sociales y esto no le ha permitido relacionarse con las personas que están a su alrededor, por otro lado están los observadores quienes son tan culpables como aquellos quienes efectúan la violencia porque no tienen costumbre de reportar estos casos esto de alguna manera debe terminar y ahí radica la participación de cada uno de nosotros los adultos para enseñar a los niños, niñas y adolescentes a expresar sus emociones lo cual les permitirá tener una comunicación más fluida.

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  • 25 agosto, 2014 at 11:28 pm
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    Esta comprobado se debe a la falta de personalidad que conlleva una inseguridad tremenda en los estudiantes este silencio se debe romper desde la etapa primaria para que no vaya creciendo como una bola de nieve mas adelante

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  • 27 agosto, 2014 at 10:33 am
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    El silencio en el bullying es el complice perfecto para que esta problemática no disminuya ni mucho menos desaparezca en las instituciones educativas, tambien es cierto que el silencio se da en todos los niveles (estado, institución educativa, familia, entre otros), pero ya es tiempo que esto cambie, podemos promover la cultura del reporte, de la denuncia cuando somos victimas u observamos casos de violenciaescolar, de esta manera las escuelas se veran en la necesidad de tomar acciones preventivas y de intervención.

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    • 30 agosto, 2014 at 5:17 am
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      Definitivamente se habla de un silencio cómplice, porque para nadie es oculto la problemática social Bullying, sin embargo hasta la indiferencia del estado se hace presente dado que ya tenemos una Ley Antibullying y sin embargo que espera este gobierno ¿que cobren mas vidas? basta de indiferencia.

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  • 2 septiembre, 2014 at 3:17 am
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    El silencio en el bullying es producto de la indiferencia, miedos, inseguridades que ayuda en el aumento de la violencia pero no solo a nivel de las II.EE sino en todas las esferas, pero es tiempo de cambios a traves de acciones de prevención e intervención promoviendo en todo momento la cultura de paz .

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