Reacciones de los padres (II)

Las reacciones de otros padres de familia son las de reclamar a las instituciones  y a  las autoridades educativas la promulgación de medidas disciplinarias más enérgicas y duras contra los agresores que dañan a otros estudiantes, entre las que no descartan la expulsión del establecimiento educativo.

Las medidas sancionadoras pueden llegar a los docentes que toleran o son indiferentes a estas acciones de violencia (acoso y bullying), y también a los padres de familia del agresor por no educar responsablemente a sus hijos y no saber corregir sus excesos. La idea de estos padres de familia es “muerto el perro, se acabó la rabia”. ¿Es así? El bullying no existe porque existe un matón, sino porque en la escuela dominan relaciones de convivencia basadas en la violencia y la inequidad para la resolución de los conflictos que naturalmente siempre se dan en las relaciones interpersonales.

El autoritarismo es una fórmula que controla la conducta de los individuos. La educación es la estrategia que transforma cualitativamente a los individuos haciéndoles sensibles, solidarios y respetuosos de los derechos de los demás.

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Julio César Carozzo Campos

Julio César Carozzo Campos

Fundador y presidente del Observatorio. Past Decano Nacional del Colegio de Psicólogos del Perú. Autor de numerosos libros y artículos sobre la convivencia publicados en Nueva York, México, Costa Rica y el Perú.
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13 thoughts on “Reacciones de los padres (II)

  • 17 agosto, 2014 at 6:12 pm
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    ¿De qué manera se pueden establecer las normas y castigos para una mejor convivencia? En primer lugar, es importante que esta normativa sea consensuada con los estudiantes, estableciéndose así qué sanciones se van a dar sin que estas sean punitivas, sino reconciliadoras y restaurativas.

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  • 17 agosto, 2014 at 6:16 pm
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    ¿De qué manera se pueden establecer las normas y castigos para una mejor convivencia? En primer lugar, es importante que esta normativa sea consensuada con los estudiantes, estableciéndose así qué sanciones se van a dar sin que estas sean punitivas, sino reconciliadoras y restaurativas. El diálogo es vital

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  • 17 agosto, 2014 at 8:14 pm
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    Cuando se presenta situaciones de violencia dentro de la escuela en dónde los padres de familia exigen reparación del daño e incluso la expulsión del estudiante. Están yendo contra el derecho a la educación que todo estudiante tiene, aquí no se debe buscar sanciones punitivas ni castigadora. Cómo se sabe todo estudiante violento casi siempre proviene de una familia violenta o negligente. Lo que debe hacer es trabajar en el aula , la docente, los estudiante y padres de familia, alternativas para mejorar la convivencia escolar. Pues finalmente cómo indica el artículo, la existencia existe nó solo en las personas , sino en las relaciones de esta con los demás y lo que debe de cambiar son nuestras acciones y conductas en conjunto con la comunidad educativa en general. Pues la violencia no sólo se encuentra en la escuela, también en la familia y la sociedad, culturalmente está generalizada y lamentablemente se está naturalizando.

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  • 17 agosto, 2014 at 8:25 pm
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    La mayoría de estos padres son los que fueron creado bajo el sistema de la punición, son bastante exigentes en sanciones drásticas. Pero afortunadamente existen normas con las cuales se les refuta lo que ellos plantean. Muchas veces estos padres son los que movilizan al resto de padres de familia, generando mayor malestar entre los miembros de la comunidad.

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  • 19 agosto, 2014 at 4:08 am
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    Según el texto, resalto la siguiente frase “muerto el perro, se acabó la rabia”. Muchos padres de familia creen que al expulsar al estudiante violento o aquel que hace “bullying” ya no habrá más violencia en la escuela y eso es mentira; para eliminar el bullying es necesario trabajar con la comunidad educativa, desde los directivos, docentes, administrativos, padres de familia y los estudiantes, promoviendo la convivencia pacífica, mejorando el desarrollo integral y las habilidades socioemocionales del niño a través de prácticas educativas creativas y dinámicas, con el objetivo de formarlo para que sea un ciudadano autónomo, capaz de actuar asertivamente ante un problema, relacionándose con los demás mediante una comunicación activa contribuyendo a su comunidad.
    Al ser autoritarios, algunos docentes castigan a los estudiantes ante un acto de violencia. Por ejemplo, el castigo trae como consecuencia, el resentimiento, la venganza, la rebeldía y el retraimiento. Esto no quiere que no vamos a “castigar” y permitir que los estudiantes actúen como quieren, sino se trata de utilizar las estrategias adecuadas para ayudar a quienes necesitan. En el ejemplo anterior, es necesario ayudar a ese estudiante agresivo o que hace bullying a sus compañeros, ya que al expulsarlo él seguirá siendo el mismo y atacando a otras personas; por ello, debemos abordarlo estratégicamente y acompañarlo a mejorar dichas actitudes. La familia es un ente muy importante en este proceso.

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  • 21 agosto, 2014 at 3:15 am
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    Realmente echar del colegio al estudiante que ejerce violencia es un error porque de esta manera no se le está dando una oportunidad de cambiar de actitud o reparar el daño, tampoco se está tomando en cuenta que es un menor de edad y que aún tiene derecho y necesita darse cuenta, asumir su responsabilidad y aprender, de esta manera estará en camino a la madurez.

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  • 21 agosto, 2014 at 3:21 am
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    Con retirar al estudiante no se soluciona el problema, lo importante es que estos entiendan la gravedad de sus actos, que no tienen porque violentar los derechos y la privacidad de sus compañeros, la solución no es votarlos para sacarnos el problema sino buscar formas de educar y que aprendan a reconocer la gravedad de lo que hacen.

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  • 22 agosto, 2014 at 1:38 am
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    Yo no creo que el reclamar o retirar de las Instituciones Educativas a sus hijos sea la mejor solución a los problemas que presenten sus hijos, creo mas bien que los padres deben prestar mayor atención, comprensión y sobre todo darles un mejor trato, por que muchas veces los problemas son generados o provocados en los hogares y los padres no se dan cuenta de ello, a veces ellos son los que presentan problemas de conducta y que son reflejados por sus hijos.

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  • 22 agosto, 2014 at 5:33 am
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    Con poner medidas drásticas al estudiante que ha cometido una falta , no se resuelve el caso , lo
    principal es que entienda y comprenda el acto negativo que ha efectuado y pueda enmendarlo y asumir su responsabilidad .

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  • 23 agosto, 2014 at 10:30 pm
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    La violencia que se vive a diario en la escuela, da cuenta que el castigo no hace que el agresor cambie por el contrario después de castigado el escolar vuelve a actuar de la misma manera , ¿entonces qué debemos hacer ? debemos buscar formas de como pasar de soluciones sancionadoras a soluciones reparadoras , cuando se castiga se estigmatiza al agresor , al agredido, a los espectadores , lo que debemos propiciar son soluciones reparadoras pues permiten que el escolar agredido sea resarcido del daño causado , el estudiante agresor piense, reflexione de lo actuado y busque forma de reparar el daño y con los discentes espectadores se analice porque esta situación de agresión se dió,y cómo hacer para que no se repita , de esta forma estamos rompiendo con la cadena de la violencia y lo más importante enseñamos a convivir a nuestros estudiantes .

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  • 25 agosto, 2014 at 3:40 am
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    Debemos enseñarles como apoderados formadores a nuestros hijos a respetar a los demás tanto compañeros como profesores y a toda persona adulta. Nuestra sociedad está en una crisis de valores, ante lo cual es difícil enseñar el respeto cuando los otros no lo practican.
    La ley como personas adultas nos faculta a defendernos ante cualquier agresión sin provocación anterior. También nuestros hijos deben defenderse ante cualquier ataque no provocado, no sin antes dar conocimiento a la dirección del colegio, para que así no se tergiversen los hechos.

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  • 26 agosto, 2014 at 12:07 am
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    Esta experiencia me hace recordar aquel dicho que dice “La letra con sangre entra” que hasta ahora se sigue manteniendo y que cobra fortaleza en el marco de inseguridad y violencia que vivimos

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  • 2 septiembre, 2014 at 5:04 am
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    El castigo no es una respuesta a la violencia , ante el castigo las personas se rebelan y tienden a actuar con violencia hacia los demás, lo que se debe buscar son soluciones a esta problematica que se presenta, se debe buscar estrategias para que la agresión no se vuelva a repetir, que el agresor reflexione y se de cuenta de la conducta agresiva que esta utilizando y repare el daño físico o psicológico realizado a su compañero, que permitan que el escolar agredido sea resarcido del daño causado , y que logren convivir adecuadamente en el espacio de interación.

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